Declaración de MINKA Centro de Promoción y Solidaridad Ante la propuesta del ayuntamiento de Vic de no empadronar a las personas migrantes

Publicado el Lunes 25 de enero de 2010

La decisión del gobierno municipal de Vic (CiU-PSC-ERC) en el sentido de rehusar el empadronamiento a las personas inmigradas en situación irregular – planteándose incluso en un primer momento delatarlas a la policía – se está convirtiendo en un test para la sociedad ante el reto de la migración. Se trata de un primer ensayo, a nivel local, de lo que podrían ser políticas determinantes para el futuro de este país, y desde luego a nuestro parecer abren un camino muy peligroso que puede llevarnos hacia la institucionalización de la xenofobia y el racismo

A pesar del escándalo generado por una decisión marcadamente xenófoba, reclamada desde hacía años por la extrema derecha local (la “Plataforma per Catalunya” que anima el antiguo activista de Fuerza Nueva, Josep Anglada), la Generalitat – más allá del tibio posicionamiento de tal o cual miembro del Govern – evita pronunciarse. Y eso frente a una medida tan brutal que excede la Ley de Extranjería y que supondría impedir el acceso a servicios sociales básicos, como la educación o la sanidad, a un amplio colectivo de hombres, mujeres y niños, condenados a la marginalidad y criminalizados. Debemos mencionar que, si bien con menor repercusión mediática, en el municipio madrileño de Torrejón se aplica una medida similar desde hace al menos un año, negando el padrón a los migrantes en situación irregular. Esta situación de desamparo es inadmisible.

Cuando una parte significativa de la población residente no disfruta de la ciudadanía, existe una situación de discriminación. Cuando la ciudadanía es realmente un privilegio, la residencia y la no ciudadanía tienen un coste real. Por tanto, países basados en un cierto nivel de igualdad, se convierten en desiguales y, al hacer cumplir la ley para excluir a algunos del derecho a residencia legal, las sociedades se ven forzadas a ejercer una presión contra personas cuyo único crimen es haber migrado en busca de trabajo y sobrevivencia.

Desde MINKA exigimos la retirada inmediata de la propuesta de los criterios de empadronamiento del Ayuntamiento de Vic así como del municipio madrileño de Torrejón, por considerar que son ilegales, racistas y vulneran la dignidad y los derechos humanos de las personas. Advertimos que el endurecimiento de los criterios del padrón, tan sólo generaría mayor exclusión social, redundaría en graves problemas sanitarios, empujaría aún más a la marginación a ciertos colectivos de personas y reforzaría la economía sumergida.

En este sentido desde MINKA trabajamos por el respeto de la dignidad de las personas de colectivos en situación irregular y demandamos que se deje de criminalizarlos por su origen, situación administrativa o condición social. Pedimos que se retroceda en las intenciones de vetar el acceso al padrón municipal.

También instamos a los partidos políticos de Vic y a sus homólogos nacionales a dejar de lado este debate improductivo para impulsar políticas que favorezcan a todos sus habitantes, ya que únicamente, la igualdad de oportunidades favorecerá la acogida y la sana convivencia de personas de distintas culturas y orígenes.